Sin drama
Babies Uganda es una peque a ONG que trabaja para mejorar las condiciones de vida de los niños y familias de la zona de Entebbe, en Uganda. En su comunicación, siempre ha apostado por mostrar una imagen positiva y alegre del entorno en el que trabaja. Pero las imágenes más dramáticas suelen ser más eficaces a la hora de mover a la solidaridad… ¿Es necesario recurrir siempre a los estereotipos del África subsahariana más pobre y deprimido?
Para provocar esta reflexión, creamos cinco Instagram Stories. El primero mostraba una imagen optimista de unos niños jugando en el orfanato de Babies Uganda. A continuación, dábamos al usuario la opción de ayudar a esos niños haciendo una donación, o de pasar al siguiente story. En este segundo story retocábamos esa imagen para acentuar la pobreza de los protagonistas. Y así, progresivamente, de story en story.
Se trataba de interrogarnos como sociedad. ¿Cuánto dolor necesitamos mostrar para conmovernos? ¿Qué pasa con la dignidad de los niños? ¿Es posible mostrar un lado más amable de la realidad?
Instagram Stories se convertía en el medio idóneo para mostrar esta progresión. El usuario puede contemplar
toda la secuencia o detenerse donde quiera, y así participa de manera activa en la reflexión.
Ikea horror stories
No hay nada que provoque más pesadillas que estar viendo Instagram Stories y encontrarse con otra aburrida campaña de promoción. Por eso, en Halloween decidimos dar a nuestros fans otro tipo de susto, creando Ikea horror stories, un maldito escape room. Una acción que combinaba muebles del catálogo de Ikea con misterios que la comunidad tenía que resolver moviéndose libremente por los Stories.
A través de una serie de publicaciones basadas en los productos de Ikea, los usuarios debían seguir unas pistas y elegir su propio camino de escape con taps. Un tap: una pista; dos taps: un susto; tres taps: una puerta con una encuesta endemoniada. De esta forma, la aventura de cada usuario se convertía en algo único, haciendo que, en la noche de los muertos, nuestro catálogo estuviera más vivo que nunca.
A los fans de Ikea les encantó y más de 28.000 de ellos consiguieron salir de la casa después de desvelar todos los misterios. Además, tuvimos más de 1.000 respuestas y 72.000 impactos sin tener que recurrir a los embrujos de medios pagados. Todo 100% orgánico. Demostrando de paso a la comunidad que los taps valen para mucho más que para pasar Stories.

T4 Stories
En 2018, Actiu, referente internacional en muebles de oficina y espacios de trabajo, cerró el contrato para equipar la terminal T4 del Aeropuerto Internacional Adolfo Suarez Barajas. Un caso de éxito que merecía una campaña de comunicación.
Aunque lo obvio hubiera sido reivindicar el diseño español desde el mismo aeropuerto, pronto descartamos la publicidad en cualquier soporte de la terminal. Y es que, cuando nos sentamos a esperar algo o a alguien, no despegamos los ojos del móvil. Y así nació T4 Stories. Cuatro historias pasajeras rodadas en formato vertical para ser lanzadas en Instagram. Los cuatro realizadores locales encargados de crear las historias solo debían atender a que la trama empezara en una de las bancadas. El resultado fue una serie de piezas de géneros tan variados como la comedia, el thriller, el drama o el documental.
Para el lanzamiento de la campaña, que se realizó en el contexto del 50 aniversario de la marca, se diseñó un evento para que los invitados pudieran disfrutar tanto de las stories pasajeras como del propio producto que las protagonizaba. Para ello, diseñamos un cine vertical cuyas butacas eran bancadas de aeropuerto: una experiencia instagrammer y sin embargo offline, con la que conseguimos hacer despegar el perfil de la marca en la red social.